EN LA TITAN la categoría máster 60 asombra en la Titan Desert
Paco Barranco, líder de los nacidos antes de 1957, un ejemplo de que la edad se la marca cada uno
Diego Picó
El Jorf (Marruecos)
@D_pico_
El Jorf (Marruecos)
@D_pico_
Cuando uno puede
dedicarle la victoria en una competición deportiva a sus nietos es que
es un ejemplo o está loco de remate. La categoría de mayores de sesenta
años ha sido la gran sorpresa de la Gaes Titan Desert by Garmin 2017.
Una locura que ha llevado a catorce valientes que nacieron antes de 1957
a enfrascarse en la prueba más dura del mundo por etapas de Mountain
Bike en medio del desierto del Sahara.
Seis y cuarto de
la mañana, campamento de Fezzou. La población (si se puede llamar
población) más cercana está a cien kilómetros. El desierto te engulle.
Calor, viento, arena y una colchoneta para dormir. Muchos a su edad ya no pueden levantarse del sofá, pero Paco Barranco ya está casi listo. Desayuno fuerte y a vestirse de titán.
Paco
se echa a la espalda entre 12 y 15 mil kilómetros al año de bicicleta y
está muy cerca de completar su Titan número 11. Solo falló a una porque
su madre falleció justo antes de comenzar una de las ediciones. Paco
dejó hace poco su puesto en la Federación de Baloncesto para volver a su
puesto en el Ayutamiento de Granada. "Aquí tienes que llegar con muchos
kilómetros, sino, puedes sufrir un calvario". Paco ha pasado
por encima del calor, las gastros y el cansancio. De hecho además de
liderar la categoría de máster 60, está entre los 90 primeros de la
general. "No hay secretos. Hay que vivir la bicicleta, cuidarse y echarle horas de entrenamiento".
Con Paco, catorce veteranos comenzaron la Titan y siguen diez en carrera. Están
hechos de otra pasata. El segundo de la general, Francisco Javier
Sánches de Diego, que ganó el primer tramo de la etapa maratón, cumplió
67 castañas este 2017. Y sigue pedaleando. Es el abuelo héroe.
El que cuenta batallas del desierto porque las ha vivido y no porque las
ha leído en un bet seller anticuado.
Ponerse a prueba
con estas edades en el extremo tiene sus riesgos, pero ellos están
hechos de un material especial. Cada uno domina su cuerpo, con la
experiencia que les da la edad y la preparación como un reloj. Conocen
el terreno, las pautas para que el calor no te tumbe, sus ritmos, sus
escalas de sufrimiento. Ham cambiado el parque y el sofa, las quejas y
el ambulatorio, por la aventura. Si usted se ateve... llámele viejo.
Fuente:www.marca.com
